Juventud Femenina


 

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Tenemos una Juventud Femenina con grandes anhelos. Formadas en grupos según las edades de la jóvenes y la zona en la que viven.

En cada grupo se vive los principios cristianos, la buena convivencia y la lealtad. El gran objetivo es formar jóvenes de personalidades libres y sólidas, para ser pequeñas Marías en cada mujer.

 

Universitarias

Somos  chicas  en  edad  universitaria  (más  o  menos  entre  18  y  26  años)  que  por medio  de  reuniones  y  encuentros  de  fines  de  semana  durante  el  año  vamos trabajando  distintos temas, buscando conquistar el ideal de ser una mujer nueva, a imagen de María, portadora de una misión ir enunciable: l evar a Cristo al mundo, a nuestros ambientes, como respuesta para la Iglesia y la sociedad actual.

 

Nos  dividimos  en  grupos  más  pequeños  para  formarnos,  juntándonos  todas  en actividades  más  especiales  y  en  los  apostolados  comunes  que  tenemos  como Juventud Femenina Universitaria.

 

Vivimos tiempos de decisiones, definición de  la propia vocación, de búsqueda de caminos concretos para  contribuir e influir en nuestra sociedad. Con Cristo y María al  centro  queremos  conocernos  a  nosotras  mismas,  formarnos  y  conquistar grandes ideales, porque anhelamos dar la vida en las pequeñas cosas, y luchar por alcanzar la santidad de la vida diaria. Esta santidad no es de altares,  sino del día a día,  de las pequeñas decisiones que van conformando la vida, y que van haciendo la diferencia.

Tenemos un ideal muy concreto  que es ser María,  pero cada año vamos profundizando en él según lo que Dios nos va diciendo a través de lo que ocur e en el mundo, en la Iglesia, en los ambientes en los que nos movemos y en nosotras mismas.

 

Aliadas

Somos chicas entre 13 y 18 años.  

Por medio de reuniones y encuentros de fines de  semana  durante  el  año,  trabajamos valores  e  ideales  muy concretos  que  nos permiten  ir  formándonos  como  mujeres auténticas a imagen de María;  mujeres que se conozcan a sí mismas, y puedan vivir la fe en lo concreto de la vida cotidiana.

En  la  adolescencia,  que  es  tiempo  de  definición  de  lo  que  queremos  ser  en  la  vida,  tiempo  de crecimiento y cambios muy importantes, hay dos actitudes fundamentales por conquistar:

  • La coherencia de vida y
  • La autenticidad.

Esta  conquista  es  más  fácil  cuando  nos  encontramos  con  otras  chicas  que  tienen  nuestros  mismos anhelos y podemos compartir  una vida l ena de ideales, alegría, oración y autoeducación.

Nosotras  mismas buscamos el tema del año y lo resumimos en un lema y una línea, que trabajamos en las reuniones y convivencias.

 

Apostoles de Maria

Son niñas entre 7 y 12 años.

Se  les llaman  Apóstoles  de  María  porque  quieren  formarse  bajo  la protec ión de la Virgen y ayudarle como pequeños Apóstoles en su misión. Como símbolo de el o reciben el Manto de María y la Medalla.

Por  medio  de  reuniones  y  encuentros  de  fin  de  semana  van encontrándose con un mundo ll eno de valores y de ideales.

   

De maneras muy concretas, se les presentan metas posibles de  alcanzar y vivir a su edad. Se les ofrece, así, un  marco  de  confianza  en  lo bueno de cada persona para que de ellas brote la generosidad, la responsabilidad y la capacidad de decisión.

 

La  actitudes  fundamentales  a  desarrollar  en  esta  etapa  de la vida son la alegría y el servicio. Además se fomentan  especialmente  la  amistad, la pureza y el amor a Dios  concretado  en  regalos de amor que le hacemos a la  Virgen María  en el  Santuario.  Todas  estas actitudes constituyen los “secretos de una Apóstol de María”.

 

Como medio pedagógico sintetizamos el tema del año en un lema.

 

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Agenda


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ORACIÓN

15 de Sept. 1968 - 15 de Sept. 2018

 

Padre y Dios nuestro, gracias por regalarnos en el Padre Kentenich un padre y profeta, testimonio vivo del Evangelio para nuestro tiempo, encendido por el Espíritu Santo.

¡Danos de su fuego y de su espíritu de fundador! Regálanos su amor ardiente a ti, a tu Hijo Jesús y a María. Haz que su carisma esté tan vivo en nosotros, que podamos plasmar el futuro de la Iglesia y la sociedad.

 

Su visión sea nuestra visión:
que en la fuerza de la Alianza de Amor surja un mundo nuevo, y dondequiera que vivamos y actuemos, podamos gestar una cultura de alianza.

 

Querido Padre Dios, te pedimos:
incorpora al Padre Kentenich en el círculo de los santos reconocidos por la Iglesia. Ábrele puertas a él y a su misión, para que conduzca a muchos a tu corazón, plenitud de vida.

 

Te lo pedimos unidos a María, nuestra Madre, Reina y Victoriosa tres veces Admirable de Schoenstatt, por Cristo nuestro Señor. Amén.